Control

Ayer pasé un rato con un amigo. Me estuvo contando que este año lo iba a dedicar a sacar adelante una serie de proyectos en los que cree. Esos proyectos son atractivos pero no le van a sacar de pobre. Podría ocurrir que le arruinaran a todos los niveles pero no parece que le importe.

Lo interesante es que, por primera vez desde que le conozco (más de 15 años), tiene planes a medio y largo plazo. En general, estoy en contra de las tentaciones del método, pero a mi amigo le hace falta centrarse un poco y ver más allá del día a día. Posee una personalidad hiperactiva que en los últimos tiempos amenzaba con acabar con él. Ayer me llevé la impresión de que ha recobrado un cierto nivel de control sobre su vida.

En mi entorno somos varios los que estamos logrando tomar de nuevo el mando de nuestras existencias. Son buenas noticias, pero no hay que perder este impulso.

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