lunes, 28 de febrero de 2005

Mi trabajo

Acabo de escaquearme de viajar a Barcelona mañana para entrevistar a Moby. En otro momento hubiera peleado por hacer esta salida, a pesar de que hubiera significado cascarme un doblete (por la mañana tengo a L Kan) e ir y volver el mismo día a la Ciudad Condal. Hoy ha pesado más que Moby no me interesa nada de nada, que lo de la ida y vuelta en el mismo día lo he tenido que hacer demasiadas veces en los últimos tiempos y que mi desdén hacia el género de la interviú sigue aumentando.

Así, a bote pronto, calculo que en los últimos cinco años habré hecho un mínimo de 160 entrevistas. Casi todas me han salido bien o muy bien pero sólo dos veces he logrado el objetivo de hacer una de verdad, no un interrogatorio en el que el artista responde tonterías y/o lugares comunes a preguntas repetidas y/o demasiado profundas para que sean entendidas o demasiado vacías para poder sacar algo en limpio de ellas. Es casi imposible que en 20 minutos entiendas a la persona que tienes delante y por consiguiente consigas que diga cosas que le hagan un retrato fiel. Se necesita mucho más que ese breve periodo de tiempo para poder medio conocer a alguien, como todos vosotros podéis, sin duda, corroborar.

Sólo en dos oportunidades he alcanzado el milagro, de cuya responsabilidad no puedo apropiarme. Esos personajes con los que sí que mantuve una auténtica charla fueron John Frusciante y...

Jorge Drexler.

Se supone que ahora debería contar cómo fue aquello. Me imagino que lo suyo es que relate que le entrevisté con motivo de la publicación de su penúltimo disco, "Sea". Pero no voy a hacerlo y, por lo tanto, no cederé a la tentación de explicaros que nos caímos tan bien que le llevé a su casa de El Escorial y que nos intercambiamos los teléfonos.

Lo que sí quiero hacer hoy es proclamar absolutamente convencido que Jorge Drexler es un tío cojonudo con mucho talento.

A veces, Hollywood te ofrece algún final feliz que merece la pena.

viernes, 25 de febrero de 2005

Control

Ayer pasé un rato con un amigo. Me estuvo contando que este año lo iba a dedicar a sacar adelante una serie de proyectos en los que cree. Esos proyectos son atractivos pero no le van a sacar de pobre. Podría ocurrir que le arruinaran a todos los niveles pero no parece que le importe.

Lo interesante es que, por primera vez desde que le conozco (más de 15 años), tiene planes a medio y largo plazo. En general, estoy en contra de las tentaciones del método, pero a mi amigo le hace falta centrarse un poco y ver más allá del día a día. Posee una personalidad hiperactiva que en los últimos tiempos amenzaba con acabar con él. Ayer me llevé la impresión de que ha recobrado un cierto nivel de control sobre su vida.

En mi entorno somos varios los que estamos logrando tomar de nuevo el mando de nuestras existencias. Son buenas noticias, pero no hay que perder este impulso.

jueves, 24 de febrero de 2005

Dos hechos sin aparente relación

Los pongo en orden cronólogico inverso.


El primero.

Hace unas horas. Terminaba de jugar un vibrante 4 para 4 en una sola canasta. En el momento de volver al vestuario escucho el hilo musical, que debía ser la emisión de M-80. Suena "Easy lover" por Philip Bailey y Phil Collins. Esta debe ser la canción que siempre me pone de buen humor. Quizá la que más. Ducharme con agua caliente a los sones de ese temazo es más que un buen momento.

El segundo.

El incendio del Windsor.

Ya sé que parece increíble pero ése era mi edificio favorito de Madrid. Y lo era porque allí se alojaban, en plenos años 80, los cines Windsor. (¿Alguien se acuerda?). Una tarde del año 84 fui con mis amigos a ver una película que me moló mucho. Estoy seguro de que es una mierda aunque no he tenido la oportunidad de revisarla. Pero esa tarde fue un buen momento y por eso le tengo cariño a ese filme. Creo que tambié me enamore de la actriz protagonista, que ha resultado ser Tawny Kitaen, famosa por haber protagonizado algunos de los clips más bonitos de Whitesnake, entre ellos "Is this love?".

miércoles, 23 de febrero de 2005

Que lo sepáis

Muchas personas informadas piensan que estos tíos son los amos del mundo. Y lo son porque dicen a los gobernantes qué tienen que hacer.

¿A que acojona?.

En el CFR están casi todos, por no decir todos, los políticos con poder, propietarios de medios de comunicación y empresarios del petróleo de Estados Unidos y Gran Bretaña. EL CFR tiene "sucursales" en Europa, el Grupo Bilderberg, y en América, Japón y Europa, la Trilateral.

martes, 22 de febrero de 2005

La yumba

A mi padre, que es muy fans

Este 2005 es el año del Centenario. Así a secas. 400 años hace que se publicó la primera parte de el Quijote. Sí, es para celebrarlo. Pero yo paso. Que no se me interprete mal. No estoy en contra del señor Quijano. Todo lo contrario, es mi ídolo. De hecho, mi nick es "vencido" por el poema de León Felipe, "Vencidos", el más emotivo homenaje a la figura del Ingenioso Hidalgo que yo conozco. Sobre todo en la voz de Serrat.

Pero este año se conmemora otro Centenario, el de Osvaldo Pugliese. Éste sí quiero celebrarlo porque, entre otras cosas, lo aprovecharé para intentar dar a conocer a este gran músico en mi entorno.

Como dice mi viejo, Pugliese simboliza los ancestros del tango y Piazzolla la vanguardia. También dice que en su juventud no terminaba de entender a Pugliese, algo que no le ocurría con el gran Astor. A mí me ha pasado un poco igual. Primero me sedujo la brillantez, la excentricidad de un genio que pretendía serlo (Piazzolla) pero según voy cumpliendo años empiezo a valorar más a los genios que no saben que lo son (¿Pugliese?).

Pugliese nació en 1905 y falleció en 1995. A lo largo de sus 90 años de vida, el tango fue su principal ocupación. Su Orquesta ha sido una de las mejores de la historia del género, sobre todo en su vertiente bailable. A pesar de tocar el piano, en las formaciones de Pugliese el protagonismo era para los bandoneones y los cantantes. De manera curiosamente simétrica, en la Orquesta de Aníbal Troilo, uno de los más grandes bandoneones de la historia, el papel de solista principal era del piano. Pugliese era un pianista muy bueno, pero apenas hacía solos. Su trabajo rítmico era tan técnico, e innovador, que permitía a los demás lucirse y al público bailar. Su estilo me recuerda al de Horace Silver, un pianista al que creo que la historia del jazz no ha reivindicado lo suficiente.

La otra gran faceta de Pugliese era la política. Era miembro del Partido Comunista Argentino y su Orquesta funcionaba como una cooperativa. Todos cobraban lo mismo que él. También fue uno de los primeros artistas occidentales en girar por la URSS. Su música fue prohibida muchos años pero, a pesar de eso, en Argentina celebran, más que merecidamente, el centenario de su nacimiento.

El gran himno de la Orquesta de Osvaldo Pugliese es "La yumba", un tema para que el pueblo baile y se divierta sin necesidad de perder valores artísticos por el camino. Ya sabéis, aquello de "ritmos calientes para el cuerpo y la mente". Algo muy quijotesco, según yo lo veo, y una manera de hacer política.

Por cierto, para introducir el tema he creado una rivalidad artificial entre Piazzolla y Pugliese. Sólo era por motivos narrativos, ya que había un gran respeto entre ambos. Pugliese hizo varios temas de Piazzolla y éste reivindicó algunos de los hallazgos del viejo pianista, como el empleo de la síncopa y el contrapunto en el tango. Después de todo, Osvaldo Pugliese también rompió con una tradición que respetaba y amaba, la de Julio de Caro.

domingo, 20 de febrero de 2005

Sol de primavera

Advertencia solemne: Este post va a ser pelín cursi. Quizá lo mejor sea no leerlo.


El jueves pasado tuve la tarde libre. El día anterior había terminado a eso de las 22.45 y mi jefe me dejó pirarme después de comer. Aproveché para ver la peli de Elektra, personaje creado por Frank Miller en los 80 que siempre me ha molado mucho. Me costó un poco decidir en qué cine iba a verla, pero al final elegí irme a los UGC Cinecité de Méndez Álvaro. La tarde era estupenda.

La película de Elektra no está mal. Repara en parte el desaguisado cometido con el personaje en la fallida versión fílmica de Daredevil, pero no me gustaron los efectos visuales y el final está demasiado dulcificado. Pero se deja ver, aunque no se la recomiendo a nadie. Quizá sólo a los fans, entre los que me cuento, de Jennifer Garner.

La película sólo la vimos dos personas en esa sesión. No eran ni las 18 horas cuando se encendieron las luces. Salí del cine y ví una estampa que a mí me pareció muy hermosa. Un sol pre primaveral caminaba hacia su ocaso dejándose algo de su luz por el barrio de Moratalaz. Esa imagen de edificios extrañamente feos se había convertido, casi por arte de magia, en una imagen de edifcios extrañamente bonitos. Y el río de coches que es la M-30 le daba más consistencia a la escena. Todo era al revés de lo que se supone que debería ser.

Me imagino que esta es la demostración que el Arte también está en la mirada.

jueves, 17 de febrero de 2005

Federico

Lo de este hombre es de traca. No, no es que "se le vaya la olla". Es que pertence a la derecha más ultramontana.

Esta mañana he escuchado un rato "La mañana" de la COPE, programa conducido por el inefable Federico Jiménez Losantos. Las cosas que ha dicho hoy me producían un gran dilema hace no demasiado tiempo. No sabía si reir o llorar. Ahora me descojono. Pero, ojo, hay muchas personas que le siguen con fe ciega.

En fin, a lo que íbamos. Federico hoy ha dejado perlas como éstas:

"A mí lo que diga el PSOE me da igual. De hecho, basta con que diga una cosa para que yo defienda lo contrario".

"El gobierno de Zapatero actúa, que no gobierna, contra la mitad de los españoles".

"Votar no este domingo es votar no a Zapatero".

"El gobierno de Zapatero es antieuropeo porque es antiespañol".

"España no le debe nada a Europa. De hecho hemos sido siempre los guardianes porque estamos en la frontera. Nadie nos lo ha agradecido y seguimos protegiendo a Europa siendo frontera de nuevo".


Cuando dio paso a publicidad cambié a la SER donde estaba Rajoy dando cera al gobierno con bastante sentido y sin caer en populismo Losantosiano. Tampoco estaba de acuerdo con lo que decía pero por lo menos había materia para debatir con seriedad.

Está claro, Federico está a la derecha de Rajoy lo que le pone a la diestra de Paquito.

Clases de inglés

Por la presente ruego a Tomás Fernando Flores (Siglo XXI, Radio 3) que tome clases de inglés con carácter de urgencia. O que por lo menos se moleste en tratar de pronunciar los nombres de los artistas o grupos que pincha de forma reconocible. Ayer se refirió a Client pronunciando "Cliééént" y no "Clayent", que es como el resto de lo humanos conocemos a este simpático dúo tecno-pop. De esta manera, a le mejor me entero de cuál es el grupo que él llama los "hjjaaaahhh (espacio) faiiiihhh".

Tampoco estaría mal que se cargara el puto "buzón de voz" que cada día es más irritante.

miércoles, 16 de febrero de 2005

Confesiones de un friolero

Mi memoria no alcanza para recordar un invierno más duro que el que estamos viviendo. Soy consciente de que esta impresión es meramente subjetiva, porque seguro que hay más de uno que puede levantar la mano y decir que el anterior fue más frío, o el de hace x años más lluvioso, etc...Pero subjetiva o no, esta impresión me sirve como excusa para centrar una serie de cuestiones.

El hecho de que este invierno esté siendo crudísimo es una metáfora perfecta del Referendum sobre la ratificación de la Constitución Europea. Se trata de una consulta que no deja alternativas. Decir "sí" eleva a rango, vamos a llamar, constitucional una serie de normas que consagran al ultraliberalismo como única política económica. Por cierto, es lastimoso ver cómo la gran aportación de Europa, el estado del bienestar, no encuentra parecido eco en el texto que votaremos este domingo. El "no" tiene trampa, porque tu sufragio será utilizado en clave política interna (ahí tenemos a FJL pidiendo el "no" en la COPE) y servirá de coartada a los que se resisten una unión política. La abstención o el voto en blanco tienen incovenientes análogos.

Habiendo leído algo y pensado un poco sobre este asunto ya he tomado una decisión. No a la Constitución Europea. El verdadero voto útil es el que depositas de acuerdo a tu conciencia.

El frío climático me ayudó a valorar el calor humano de una Noche de Rock y amor. Fue el pasado sábado. Tocaban en el Divino grupos como Hatesphere, Dark Tranquility o Kreator, bandas de trash metal poseedores de un directo absolutamente demoledor. El aspecto de sus seguidores es bastante intimidante. Ni el preso más malvado del corredor de la muerte puede dejar de sentir cierto temor ante los fans de estas magníficas bandas. Pero resulta que estos chavales son verdaderos apasionados de este tipo de rock y además son personas dulces y educadas. En la noche de la que hablo hubo varias anécdotas que certifican esta afirmación. Encima, el líder de Kreator, el veterano Mille Petrozza, realizó un alegato a favor de la paz en la entrevista que le hice. No sólo eso, sugirió que muchos de los problemas del mundo son tan graves porque la gente pretende mirar para otro lado y no tratar de entender lo que pasa. Pero lo que más me gustó fue que dijera: "Me parece increíble que haya guerras de religión en el Siglo XXI. Me suena a algo medieval, de la Edad de Piedra incluso". Por cierto, lo último de Kreator, y muy recomendable para los amantes del rock contundente, se llama "Enemy of God".

El invierno es una buena estación para disfrutar del Pop meláncolico y complejo de Feeder y su "Pushing the senses" (2005). Este grupo me gustaba mucho hace 4 años pero desde entonces les he dejado dormir un sueño de los justos del que se me han despertado hace escasos días. En el camino perdieron a Jon Lee, su batería original, que se suicidó en 2002, creo.

Para combatir el frío nada mejor que la Inteligencia. Existen mundos donde dos sentidos tan poco comunes como el del humor y el crítico se dan en grandes cantidades. En el link que acabo de poner, La página definitiva, podemos encontrar uno de ellos.

viernes, 11 de febrero de 2005

Amor se escribe sin hache

Decía el insigne Enrique Jardiel Poncela que las cosas importantes de la vida se escriben con hache. Humanidad, hermandad y humorismo. Y añadía que el amor no está en esa lista.

Hay personas que escriben amor con hache. Son las mismas que dicen que tienen sentido del humor pero que sólo se saben reir de los demás, nunca de sí mismos. Los conoces y puede que incluso les aprecies. Lo más irritante es que no están dispuestos a reconocer sus errores. Curioso, porque les encanta poner el acento en los pecados ajenos, incluso si son veniales.

Escribir amor con hache es más que una falta de ortografía. Es carecer de sentido del humor, entre otras cosas.

miércoles, 9 de febrero de 2005

Hacía mucho que no pasaba

Cuando la década de los 90 iba dando sus primeros pasos, yo era un tardo adolescente con complejo de madurez que consumía cultura "al peso". Lo veía, escuchaba y leía todo. Apenas era capaz de jerarquizar mis gustos y/o mis intereses. Podía ver una misma película varias veces, incluso aunque no me hubiera gustado. De hecho solía suspender mi juicio hasta un segundo visionado. Pienso que no andaba muy desencaminado, porque aún hoy creo que una película es buena cuando la veo más de una vez y me sigue molando.


Ya no soy así. Discrimino bastante más que antes y con juicios "a priori". Hace 10 años hubiera ido a ver "Mar adentro" con toda la inocencia del mundo, pero ahora me da todo tan mala espina que ni se me ha pasado por la cabeza pagar 6 euros por entrar en un sala de cine para aburrime con lo nuevo de "Orsoncito". Como mucho la dormiré en un avión. Tampoco veo ya dos veces la misma película en pantalla grande. Nunca se me ocurre.


"Million dollar baby" ha cambiado todo éso. No sé si la volveré a ver pronto, pero tengo muchas ganas de hacerlo. El sábado pasado me la tragué encantado y juro que oí sollozos cuando las luces se encendieron. Tras el fiasco (para mí) de "Mystic river", me he vuelto a reconciliar con el gran Clint.

Tenéis que verla, chavales. Y no sólo lo digo yo.



P.S.: Lo de Morgan Freeman y Hilary Swank tampoco está mal.

lunes, 7 de febrero de 2005

Me asalta la duda

El domingo 20 de febrero se celebra aquí en España el referendum para ratificar o no la llamada Constitución Europea. El escenario más probable es que gane el "Sí", pero con una escasa participación. José María de Areilza escribe, en un artículo titulado Constitución europea: Si alguien dice no (Edición Española Foreign Policy de febrero/marzo de 2005), lo siguiente: "De todos modos, el enemigo común para la ratificación es la abstención, que favorece a los ciudadanos más movilizados, normalmente los que se oponen al texto constitucional". Si no he entendido mal, lo que viene a decir Areilza es que si el porcentaje se queda en un 30% o algo así hay más posibilidades, en todos los países, de que triunfe el "No". Pero también afirma algo extrañamente sincero. Reconoce que es la minoría informada la que tiende a dar una respuesta negativa a la consulta.

A nadie escapa que no se está explicando mucho qué es la Constitución Europea y para qué sirve. Sólo se citan algunos artículos, los más estéticos, de la Parte Primera en una campaña de publicidad que no puede ser más banal. El otro mensaje que se difunde es que si dices "No" estás en contra de Europa y de una hipotética unión política. Hay quien piensa que se trata de una cortina de humo para esconder lo más posible la Parte Tercera, que se rinde sin condiciones al Dios Mercado y a la Competencia.

Hasta aquí es evidente para mí. Lo que me pide el cuerpo es votar "No".

Pero hay algo que no me cierra. ¿Por qué necesita el poder económico y político poner por escrito algo que ya hacen, sin excepción, TODOS los gobiernos europeos, sean del color que sean?. ¿Cómo se arriesgan, encima, a que algunos no ratifiquen el texto constitucional?. Hemos de tener en cuenta que en el Reino Unido el 65% aproximadamente está en contra y que en Dinamarca o en Francia tampoco parece tan claro que se imponga el "Sí". Lo más inquietante es que apenas hay mecanismos previstos si algún país no ratifica la Constitución Europea. ¿Tan claro lo tienen?.

En el anterior párrafo me he hecho tres preguntas y no sé qué contestar a ninguna de ellas. Espero poder hacerlo de aquí al día 20 y obrar en consecuencia.

domingo, 6 de febrero de 2005

I love you, Dayna

A Luismi, que aún es más fans que yo


"Ya sabes de qué persona te hablo: Puede que desees que sea tu hermana, o puede que quieras casarte con ella. Casi nunca la ves. Cuando vas a su apartamento a visitarla - en algun lugar de Nueva Jersey, o tan cerca de Coney Island que se ven las luces de noche - su madre está allí, sus hermanos, a veces su padre, pero ella es escurridiza. No conoce tus sentimientos, podría ser amable pero distante si se los muestras. Algunas tardes, en el largo paseo desde un punto de tu vida a otra, sueñas que confiesas. La hablarías de esa vez en que estabas en la habitación de su hermano y él había bajado a la cocina. Ella estaba en el baño arreglándose para salir, y podías escucharla tararear con la radio. Al principio sólo estaba tarareando, pero después se puso a cantar, primero en un tono grave y profundo y despúes con toda la garganta con una exuberancia tan perfecta que te hizo levantarte de la cama, como si te manejaran como una marioneta, y dirigirte al baño. Pusiste la cabeza contra la gris pared. Hubo un momento, fugaz pero intenso, en el que sentiste que estabas en una larga cola de gente parada escuchando cantar a una mujer al otro lado de la puerta, y podías sentir todo lo que ellos sintieron. Esperaban que saliera y esperaban que se quedara exactamente dónde estaba. Tú, también, cambiarías el mundo por esta cantante. Y quieres que cante sólo para ti".

Haven Kimmel

Éste es el primer párrafo del texto que acompaña "Beautiful yesterday", lo último de Dayna Kurtz. Y el que no se haga con este disco... El que no se haga con este disco (y con los otros dos) me da mucha pena.

viernes, 4 de febrero de 2005

A mis 34 años

Estaba claro que tenía que llegar. Yo lo sabía. Llevaba un par de meses de bastante buen humor, pero era algo más bien postizo. No había razones para justificar ese estado de ánimo.

No ha pasado nada especial. Simplemente he empezado a mirar mi presente y a conjeturar acerca de mi futuro. A mis 34 años hay muchas cuentas que tengo que saldar. A veces esas deudas me parecen oportundades y otras veces, fracasos. Da un poco igual el adjetivo que use, lo que es importante es que éso es la prueba de que me tienen que pasar cosas.

El día de la charla con mi colega en la que llegué a la conclusión de que Madrid 2012 había que darle por el culo, también me dí cuenta de otra cosa. Lo primero que me dijo cuando nos encontramos fue que un amigo común se casaba. Justo ese día un compañero de trabajo, y de alguna que otra farra, nos anunció que iba a ser padre. Sé que es horroroso ser tan ególatra, pero lo primero en lo que pensé fue esta frase:

"A todo el mundo le pasan cosas menos a mí".


A mis 34 años, también, he descubierto que no tengo ni puta idea de nada. Sólo tengo un barniz que me suele servir para dar el pego. En definitiva, soy un puto farsante.


Soy conocedor de que hay otra manera de ver las cosas. Se llama autocomplacencia y me niego a caer en ella.

miércoles, 2 de febrero de 2005

Adictos al drama

Cuando Paquito recibió la llamada del más allá yo tenía 5 años. Por lo tanto, fui uno de esos niños que creció con la imagen positiva que palabras como "democracia", "diálogo", "libertad" y otras tenían en el subconsciente colectivo de aquella época. Asimismo, lo que ahora llaman "concepto de España" era algo casi inexistente.


Esta mañana he escuchado a algunos oyentes de la COPE quejarse amargamente de la sesión de ayer en la Cámara Baja. Uno despreció completamente a ZP porque ayer "dialogó". Lo dijo como si dialogar fuera algo malo en sí mismo, como si hubiera matado a alguien. También expresó su asco a lo que él llamaba "equidistancia".


Lo que le pasa a esa parte de la sociedad de la que forma parte ese seguidor de Jiménez Losantos es que se deja llevar por el aroma de las palabras, pero no por su contenido, sobre el que jamás reflexiona. Pasa un poco igual que cuando en la España de la transición se invocaban términos como "democracia", "diálogo" o "libertad". Los que las utilizaban parecían entender que eran casi mágicos y que sólo con pronunciarlos se terminaba toda discusión y/o debate. En 2005 pasa lo mismo con expresiones como "concepto de España", "huir de la equidistancia", "la constitución" o "el victimismo de los nacionalismos periféricos".


Sólo hay una diferencia, pero es esencial. Hoy ese uso del lenguaje sirve para introducir drama donde hay problemas. Quizá también para distraer la atención de otros problemas. Acaso para marear la perdiz sin detenerse a analizar los por qués y sus posibles respuestas.


Paremos un poco. Hagámonos adictos al diálogo "ligeros de equipaje". No convirtamos una teleserie en un telefilm.

martes, 1 de febrero de 2005

Madrid 2M12

La horterada del logo de Madrid 2012 ya es razón suficiente para estar cristalinamente en contra de que se celebren la Olímpiadas de dentro de 7 años en este antiguo poblachón manchego. Pero he de reconocer que no había reflexionado nada acerca de este tema hasta ayer.

Ayer comí estupendamente en buena compañía en un bar español, con una cabeza de toro en medio del local, crónicas de corridas pegadas en las paredes, una bandera española que se veía desde todos los puntos del garito y cerveza Alhambra para remojar el gaznate. Estaba relajado y desinhibido, es decir, la situación ideal para pensar sobre temas de verdadero cuajo. Y entonces, mi colega César, que vive en Colonia el pobrecilo, dijo: "yo paso de Madrid 2012, por la inflación...". Pongo los puntos suspensivos porque la excesiva ingesta de birra le hizo balbucear al llegar a esa altura y porque yo le interrumpí bruscamente dándole la razón. Había visto la luz.

Madrid no necesita que haya Juegos Olímpicos. No necesita que se termine "La peineta" y que vaya a jugar allí el Atleti. No necesita que haya más operaciones urbanísticas. No necesita que en agosto de 2012 deje de ser el tradicional oasis que es en esas fechas todos los años.

Y por encima de todo.

Madrid no necesita ser incluida en la modernidad. Madrid necesita que haya establecimientos abiertos hasta las tantas todos los días, que la gente siga sin preguntarte de dónde eres, que los madrileños no dejen de ser chulos y que todo el mundo tenga planes de irse algún día aunque nadie se vaya nunca.

Hemingway dijo algo así acerca del Madrid de los años 30 en "Muerte en la tarde". Proclamó solemnemente que, salvando el problema de la inmortalidad, es una lástima morirse porque eso significaría dejar de disfrutar de Madrid en agosto.