MAGMATIZADO (II). Alex Under

a. Alex Under Lunar

El MAGMA estaba dividido en dos partes: El Solar y el Lunar. Algo parecido al Sonar de día y Sonar de noche. En el primer Lunar pinchó Alex Under. Sábado noche, Playa de Las Teresitas.

Alex Under es un DJ madrileño que se está haciendo un nombre en este mundillo. El día anterior a la boda del prinsipito eclipsó por completo a Steve Bug. Fue mil veces más original, creativo y arriesgado. También fue irregular, y eso le tuvo torturado mucho tiempo, pero esa noche el gran Steve Bug no le llegó a la suela de los zapatos.

Empezó su sesión a eso de las 2 y pico de la mañana. Lo hizo después de Luis Groove, un DJ eficaz que había puesto a bailar a la gente con discos vulgares y mezclas facilonas. En ese contexto, la propuesta de Alex podía no ser comprendida porque sus sesiones no sólo agitan cuerpos.

Hace unos 3 años entrevisté a José Padilla. En esa oportunidad enumeró alguna de las cualidades de un buen DJ. Según él, hay que tener memoria, psicología, técnica y una buena maleta. Pero también es necesaria la humildad para adaptarte al público que tienes delante y, por supuesto, personalidad para hacerlo a tu manera.

La sesión de Alex en el Magma Lunar fue un claro compendio de todas esas virtudes. Una vez más, se demostró que la contundencia no necesariamente está reñida con el matiz.

Cuando el famosísimo Tiga relevó a nuestro chico en la cabina, el interés por lo que el alemán iba a hacer disminuyó considerablemente. Como había pasado con Steve unos meses antes. Pero esta vez corregido y aumentado.

b. Alex Under Solar

A pesar de lo que he escrito la sesión lunar de Alex no me mató. Pero en la fiesta final, a la luz del día y con poca gente en el Parque de Viera y Clavijo sí que lo hizo. Y lentamente, como diría Roberta Flack.

Fueron más de dos horas de un Alex Under pinchando para sí mismo. Empezó suave y un tanto intrascendente. Poco a poco fue virando hacia el deep y el minimal, sus verdaderas especialidades, que dominaron la hora final. En esa parte hubo tramos swingeantes y también hubo tramos muy ácidos (¿vuelve el acid?).

Fue una sesión muy literaria, como nunca antes, y tan matemática como la del Lunar.

Sí, es un crack, pero juega tan mal al voley playa que este verano en Benicassim perdimos todos los partidos.

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