Cuento de Navidad

Suena "My hometown" en la radio. Son las 10 menos 5 de la mañana del 24 de diciembre de 2004. Estamos en Madrid.

"Un café solo", le pide al camarero el hombre que acaba de entrar en el bar. Viste un pellico marrón que no se ha quitado al llegar y unos vaqueros gastados. Al sentarse en la barra abre el periódico y empieza a leerlo por la página de deportes.

"Cada día me cuesta más hacerlo", piensa mientras se bebe el café. La canción que acaba de presentar el locutor es "Good-old fashioned lover boy".

"Cada día me cuesta más hacerlo, pero es mi trabajo".

El hombre sale del local después de haber dejado 50 céntimos de propina. No ha felicitado las fiestas. Simplemente ha musitado un "Gracias. Hasta luego".

15 minutos después vacía el cargador de su pistola en el pecho de un "cliente".

Esa noche, mientras ve el mensaje del Rey por la tele, trata de engañarse. "Éste ha sido mi último encargo".

Sabe de sobra que aunque sea un momento de hacer propósito de emnienda, todo volverá a la normalidad en breve. Muy dentro de su corazón se alegra de que sea así.




Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me parece que es una muy buena introducción, ¿por que no sigues con la historia?

Nos vemos el domingo

Fray