Sexo oral

A veces pienso que lo mejor de un polvo suele ser contarlo, adornarlo con un relato ligeramente inexacto. Donde hubo 3 minutos, decir que ha habido 15; un gemido gatuno convertirlo en un grito desgarrador, etc.


Tampoco está mal hablar de intercambiar fluidos con la no siempre leal posición. Es más cómodo y, sobre todo, más higiénico.


Esto nos trae a la palestra el valor de la palabra. Parece que estoy diciendo que es mejor hablar que actuar. Pero en realidad, sólo me estoy poniendo excusas por darle demasiado a la húmeda.

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