Casas

 
No, no me gusta ir a las casas de los demás. Aún menos, ir a una fiesta a casa de otra persona. Eso lo odio. Es como pasarse a la pequeña burguesía con todo el equipo. Es como hacerse mayor. Es como ser como mi padre.

 
En este país comprarse una casa parece el objetivo vital de todo el mundo. Creen que les da libertad, pero no es más que un trozo de terreno mal construido. Eso es una casa. Eso y una hipoteca de la hostia de años.

 
Ayer fui a una fiesta de cumpleaños a la casa de un amigo. Un amigo que pensaba como yo.

 
Me estoy quedando solo.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Bueno, sí, pero buen papeo te endilgaste.

Además tu amigo no tiene casa, tiene novia con casas.